El pasado 10 de febrero cumplí mi primer año como Director de Comunicación de Grup Imedes. El balance personal no puede ser más satisfactorio, pese a que los inicios fueron duros debido a la velocidad vertiginosa de los cambios en mi vida a nivel laboral y personal que se desencadenaron a partir de ese 10 de febrero.

Una vez todo volvió a la normalidad y pude controlar el potro desbocado en que se había convertido mi vida, tengo que reconocer que acerté cambiar una vida cómoda y profesionalmente plena por otra que me ha exigido mucho más pero que también me ha devuelto todo ese esfuerzo con muchos conocimientos y contactos que seguro me serán muy útiles en los próximos años.

En definitiva, un año impresionante el 2016. Un año para no olvidar. Un año para relanzar nuevos retos profesionales para los que la motivación y la ilusión por afrontarlos son máximas.